Por JULIO LUZARDO

Tenemos varias inquietudes y opiniones sobre la respuesta del CNACC del pasado 13 de mayo a la comunicación enviada por organizaciones y profesionales del sector el día 2 de mayo referente a la nueva Convocatoria de Ficción para el 2014; carta que reproducimos en su totalidad dentro de este mismo espacio virtual.En nuestros dos artículos anteriores, Convocatoria FDC 2014: El Desconcierto y Los Peligros de la Improvisación, publicados en nuestra página web cinecolombiano.com, ya cubrimos ampliamente los detalles y los daños causados a la credibilidad de este proceso y estamos de acuerdo con la apreciación de Pedro Adrián Zuluaga en su blog “Pajarera del Medio” donde dice claramente que “Lo que se revela es estructural y el camino a seguir debería apuntar a un cuestionamiento de la legitimidad misma del CNACC y sus actuales miembros”.

Por eso centraremos esta introducción solamente en la carta en mención, destacando algunos de sus apartes, que no nos parecen ajustados a los hechos verídicos, sino en un intento de tapar unas decisiones poco profesionales, superficiales e improvisadas que llevaron al CNACC a tomar este paso desacertado y dañino, que va en contravía de lo realizado en 10 años del correcto y ejemplar funcionamiento de la Ley de Cine 814.

Primero que todo, se dice en la carta que “se hubiera preferido con una mayor anticipación“, a sabiendas que existía una carta muy precisa de la Mesa de Gremios, fechada enero 29 de 2014 (exactamente mes y medio antes de la publicación de los reglamentos durante el reciente Festival de Cine de Cartagena), donde se expone la sorpresa “por la decisión tomada por ustedes (el CNACC) en diciembre pasado, que modifica de manera drástica la distribución de recursos de la convocatoria, reduciendo de 7 a 3 los estímulos de desarrollo y producción de largometraje de 700 millones, para poder incluir 2 estímulos de 1800 millones cada uno. Esa decisión no fue consultada ni discutida con los hacedores del cine colombiano, directamente afectados por ella, y, si bien, nuestros representantes estuvieron allí, no tuvieron tiempo suficiente para socializar el hecho con los sectores que representan“.

También existe un Derecho de Petición enviado con anterioridad a la publicación en el Festival por Camila Loboguerrero, ex-directora de la Dirección de Cinematografía de Mincultura, donde pide algunas aclaraciones por un proceso que es obviamente nocivo para el bienestar del gremio en general.

En ambos casos la respuesta oficial fue desobligante, contundente, y muchísimo más, que no es prudente calificar en este momento, pero que pone seriamente en tela de juicio la débil explicación de “mayor anticipación” mencionada por la Secretaría Técnica del CNACC.

El supuesto “análisis en el seno de dicho órgano (el CNACC) en él que, de manera unánime, se consideró su pertinencia” suena a algo “very light”, como cuando uno decide a cuál restaurante ir para almorzar, en lugar de una discusión seria y profunda, respaldada por estudios analíticos y opiniones de los diversos sectores, especialmente cuando se están tomando decisiones de cambios estructurales que afectarán a una industria y a miles de profesionales después de 10 largos años de labores básicamente exitosas, que no se pueden botar a la basura como si fuera el periódico del día anterior. En el Consejo del 2011/2013 se habló varias veces del controvertido proyecto del “millón de dólares”, que suena más como un “slogan” publicitario que una verdadera necesidad imperante del cine colombiano y siempre se rechazó hasta volverse el “hazmereír” de muchas sesiones durante los dos años de vigencia del anterior Consejo. A pesar de eso, a finales del 2013, al entrar 5 nuevos consejeros, para acompañar a los otros 4 permanentes del gobierno y los 2 sectoriales que decidieron repetir de nuevo, en unas pocas sesiones decidieron o se dejaron convencer de hacer el cambio drástico, que nos trae a la mente el viejo dicho de “donde manda Capitán, no manda marinero...”

Dentro de las excusas esgrimidas en la carta, se destaca la supuesta disminución o la caída vertical de los ingresos para este año del CNACC, que llegarían a sumar aproximadamente $2,000 millones menos en el año, pero que hasta el momento no se ha visto nada parecido y -en cambio- a 17 de Mayo la taquilla de cine en Colombia ha crecido extraordinariamente en un 18,41% por encima del año anterior, la cifra más alta de los últimos cuatro años. El miedo que se le tiene al Mundial de Fútbol no es sino una exageración llevada al extremo, dentro de un marco muy pequeño de solo un mes, como lo fue en su momento dado pensar que el Festival Iberoamericano de Teatro iba a afectar las entradas a cine en Colombia, cuando sucedió exactamente lo contrario y esa semana del Festival fue la de más alta taquilla de cine del semestre. El problema verdadero es que este año Hollywood no tiene películas animadas para toda la familia de la talla de las exhibidas el año pasado como Monsters University o Mi Villano Favorito 2 para llenar las salas durante el Mundial, pero el caso no es tan dramático como para crear un hueco de $2,000 millones en las arcas del CNACC, que seguramente va a terminar el año con por lo menos un 10% más de ingresos que el año pasado. Esto no es sino una excusa muy floja para eliminar 8 largometrajes de la lista de Convocatorias para el 2014.

Equivocadamente, dentro del medio se ha querido culpar a intereses creados y oscuras alianzas de algunos realizadores, aquellos que no firmaron la carta del 2 de Mayo, que son los que más se van a beneficiar de los dos estímulos “Integrales”, pero la realidad está más por el lado del desconocimiento, la falta de un análisis serio del comportamiento cinematográfico nacional y una apresurada ligereza en tomar decisiones a último minuto sin tener en cuenta los daños colaterales que puedan causar.

Sólo esperamos que con todo este peso encima el barco del CNACC no se hunda del todo…

LA RESPUESTA DEL CNACC A LA CARTA DEL 2 DE MAYO DE 2014:

Bogotá D.C., 13 de mayo de 2014

Señores
Asociación de Guionistas colombianos ‘Los guionistas cuentan’
Asociación de Documentalistas ALADOS
Asociación de Directores y Productores Jóvenes El Triciclo
Asociación Colombiana de Directores de Fotografía ADFC
Asociación Colombiana de Sonido Cinematográfico ADSC
Asociación Colombiana de Cinematografía y Audiovisuales ACCA
Asociación Nacional de Festivales de Cine ANAFE
Asociación Nacional de Films Animados ASIFA
Mujer es Audiovisual
Mesa de Gremios del Sector Audiovisual Colombiano
Colectivo el Perro que Ladra
Profesionales del sector audiovisual firmantes

Respetados amigos:

Con mucha dedicación, hemos estudiado su carta del pasado 2 de mayo, firmada por 11 asociaciones y colectivos del sector cinematográfico y por 135 profesionales de todos los oficios y regiones del país, en relación con la más reciente convocatoria del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico (FDC). En particular, hemos anotado lo relacionado con el Estímulo Integral a la Producción y Promoción (EIPP).

El Consejo Nacional de las Artes y la Cultura en Cinematografía (CNACC) agradece esta discusión abierta, cuyas ideas de parte de ustedes, quizás, se hubiera preferido con una mayor anticipación, pero valora el tono de esta comunicación que fortalece el dialogo con la Mesa de Gremios.

Como quizás lo recuerden la presentación de la convocatoria 2014 del FDC se hizo dentro del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (FICCI) el pasado mes de marzo. Una vez realizada esta presentación, ella se acompañó de la divulgación habitual, incluidas dos sesiones aclaratorias de amplia presencia sectorial. Sin embargo, en aras de la claridad sobre los cambios introducidos, queremos reiterar las motivaciones que tuvo el CNACC, en el marco de la ley 814 de 2003, para adoptarlos.

Cabe reiterar que las decisiones sobre los recursos del FDC, tanto las aludidas en su comunicación como todas las demás, se toman de manera colegiada por el CNACC, órgano en el que tienen representación el Gobierno y, en forma mayoritaria, los agentes de la cadena de valor del cine (técnicos, realizadores, productores, distribuidores, exhibidores, y consejos departamentales de cine). Sobra decir que ellos participaron con sus ideas, aportes y propuestas en varias sesiones del CNACC.

En este sentido, la apertura de una nueva modalidad llamada Estímulo Integral a la Producción y Promoción, en la que pueden participar proyectos de animación, documental y ficción, obedeció a un análisis en el seno de dicho órgano en él que, de manera unánime, se consideró su pertinencia.

La obra cinematográfica desde los primeros renglones de la escaleta hasta la aparición de la palabra FIN en las pantallas es considerada un producto muy particular de la creatividad artística. Su carácter único se basa en el camino que, desde el comienzo, se labra una película. Un largometraje es concebido en la mente de un guionista para que sea desarrollado, ojala sin interrupciones, por un realizador y un productor y llevado a la cómplice oscuridad de un teatro, al electrónico parpadeo de un televisor o a la remota sala al aire libre y con luna llena de una de nuestras poblaciones.

Se busca, entonces, un proceso de producción con una línea estructurada desde el comienzo, sin las afugias de buscar financiación para el guión, después para los recursos para rodar, aquellos para montar y musicalizar, y finalmente, ya con los escasos dineros acabándose, para lanzar y estrenar en medio de muchas incertidumbres, la mayoría no artísticas. Evitar esas carencias fue una de las ideas que guiaron al CNACC a proponer la ruta que señala la convocatoria. Se propende, entonces más por una travesía que por un destino, para evocar a la Ítaca del poeta Constantino Kavafis.

Adicionalmente, entre otros elementos que el CNACC tuvo en consideración, se destacan:

1. De acuerdo con la ley 814 de 2003 es obligación del CNACC valorar la forma en la que se mueve el ámbito de la cinematografía en el país y proyectar los recursos del FDC al final de cada año con proyección al año siguiente. Visto este escenario, le compete definir prioridades y asignar recursos que no por amplios no son menos escasos.

Con la participación de los expertos y representantes sectoriales en el CNACC, se previó una disminución en el recaudo del FDC (fuente de los estímulos) debido al proceso de transformación del uso de las salas de cine. Hoy, por ejemplo, los teatros de cine exhiben ópera en directo desde los más reputados centros de esa expresión artística. Adicionalmente, la reducción anotada se va a ver magnificada, este año, con un número significativo de pantallas que tendrán una ocupación dedicada a los partidos de la Copa Mundial de Fútbol, programado durante el período de vacaciones. Como se sabe, esta época representa la mayor asistencia a salas.

2. Es evidente, de otro lado, que un cierto número de los inversionistas que se acogen a la deducción tributaria, también establecida en la Ley de Cine, ha disminuido. Lo es también el descenso de la taquilla pagada a los largometrajes locales. Ello, desde luego, restringe la permanencia del cine nacional en pantallas.

Varias hipótesis históricas y otras coyunturales pueden explicar los dos fenómenos ocurridos en los recientes dos años. Una de ellas: el costo de la producción y de la promoción del cine local que compite con películas internacionales que vienen apalancadas en una estrategia de mercadeo internacional y que están diseñadas para atender de manera masiva el mercado. Y estas estrategias le caben tanto a películas consideradas de autor como a taquillazos comerciales, sin mayor valor de producción.

A la luz del análisis de los proyectos por terminar y sus condiciones de competencia en el contexto comentado, el CNACC estimó oportuno que, a partir de este año, se apoyen dos largometrajes de manera integral en todas las etapas de la producción y la promoción.

La estrategia del CNACC no es una pretensión basada en el carácter comercial o autoral de las obras, sino que constituye una búsqueda de acción para encarar el desafío planteado. La decisión está tomada en el marco de las actuaciones responsables del CNACC para buscar la mayor eficiencia de los recursos públicos que alimentan al FDC.

En esta nueva modalidad, el comité evaluador analizará, como siempre, la calidad del proyecto y el conocimiento del productor de la audiencia al cual va dirigida, además de otras estrategias de comercialización, circulación y difusión referentes a su iniciativa.

3. Al introducir esta modificación, el CNACC considera que se generará un balance entre la preparación de proyectos que tengan en cuenta el circuito completo del arte cinematográfico y aquellos cuyos presupuestos destinados a la producción se mantienen igual que en el año anterior.

En esta situación, cambiar sobre la marcha de la convocatoria sus reglas anunciadas para este año, como ustedes lo solicitan, podría afectar la confianza legítima y, en general, la preparación de proyectos que otros cineastas no firmantes de la comunicación del 2 de mayo ya realizan.

El CNACC ha hecho partícipes a los integrantes de la industria en debates y en la construcción participativa de la política cinematográfica planteada al inicio de esta comunicación. Como queda reseñado, el CNACC no improviso al adoptar la convocatoria 2014, mucho menos puede hacerlo en su actual estado de avance. Por ello, no encuentra pertinente modificar la convocatoria 2014 del FDC.

Atentamente,

Claudia Triana de Vargas
Secretaria Técnica-Consejo Nacional de las Artes y la Cultura en Cinematografía

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *